1) El PPV cumple y las ventanas igual traquetean

Toda esta serie trató la vibración del terreno: magnitud, mapa, frecuencia y timing. Pero una voladura emite por dos vías, y la segunda viaja por el aire.

Es una escena común en minería cercana a poblados: el sismógrafo confirma que el PPV quedó muy por debajo del límite, y aun así llegan quejas de casas a un kilómetro. La causa casi siempre es la otra emisión, la que no viaja por el suelo sino por el aire.

Qué es el airblast
El airblast es la onda de sobrepresión que la detonación lanza a la atmósfera. Rara vez daña estructuras (haría falta una sobrepresión enorme), pero se percibe y molesta a niveles mucho más bajos: hace vibrar vidrios y objetos sueltos. Es, ante todo, un problema de relación con la comunidad, y conviene predecirlo con el mismo rigor que la vibración del suelo.
OBJETIVOS

Modelar el airblast en su escala y atenuación propias, y mostrar cómo la atmósfera lo lleva lejos del disparo.

  • Entender la escala en decibeles (logarítmica) y la atenuación con distancia escalada cúbica.
  • Distinguir el umbral de daño (133 dB) del de molestia (~115 dB) y ubicar los receptores.
  • Modelar el ducto de una inversión térmica y su efecto sobre un receptor lejano.
  • Concluir por qué el control de airblast agrega una regla propia: no disparar bajo inversión.

2) Marco teórico

2.1) Sobrepresión y la escala en decibeles

El airblast se mide como sobrepresión ΔP (la presión por encima de la atmosférica, en pascales), pero se reporta en decibeles lineales (dB, sin ponderar), por el enorme rango dinámico:

L = 20 · log₁₀(ΔP / P₀)   ,   P₀ = 2×10⁻⁵ Pa

La escala es logarítmica: cada +6 dB duplica la sobrepresión, y +20 dB la multiplica por diez. Un airblast de 130 dB no es “un poco más” que uno de 110 dB: es diez veces la presión.

2.2) Atenuación con distancia escalada cúbica

A diferencia de la vibración del terreno (que usa distancia escalada de raíz cuadrada), el airblast atenúa con distancia escalada de raíz cúbica, porque la energía se expande en el volumen del aire:

ΔP = K · (D / W1/3)

En dB, la caída es lineal con el logaritmo de la distancia. El airblast cae rápido: se disipa en cientos de metros.

2.3) Daño contra molestia

Nivel dB Qué ocurre
Daño de vidrios (USBM RI 8507) 133 Umbral de rotura de ventanas
Quejas / traqueteo ~115 a 120 Ventanas y objetos vibran, la gente reacciona
Percepción ~100 Se oye y se siente

El daño (133 dB) solo ocurre muy cerca del disparo; las quejas aparecen mucho más lejos y con niveles menores. El airblast se gestiona por el umbral de molestia, no por el de daño.

2.4) El comodín atmosférico: la inversión térmica

La velocidad del sonido crece con la temperatura. En un día normal el aire se enfría con la altura (lapse): el sonido se refracta hacia arriba y se aleja del suelo, formando una zona de sombra. Pero en una inversión térmica (aire más caliente arriba, típica al amanecer) el sonido se refracta hacia abajo: queda atrapado en un ducto cerca del suelo, deja de dispersarse en volumen y viaja lejos con poca pérdida. Un receptor distante puede recibir 10 a 20 dB más bajo inversión. Es la razón por la que se evita disparar bajo inversión.

3) Datos: los receptores y la voladura

Parámetro Valor Rol
Carga W 500 kg Carga de la voladura
Nivel de referencia 130 dB a 100 m Airblast de un disparo de producción
Exponente de atenuación α 1.3 Caída de la sobrepresión
Distancia de ducto D_skip 250 m Donde el ducto de inversión empieza a atrapar

Dos receptores: la caseta de operaciones (cerca) y un poblado (lejos).

4) Implementación en Python

import numpy as np

P0 = 2e-5                       # presión de referencia (Pa)
W = 500.0                       # carga (kg)
ALFA = 1.30                     # exponente de atenuación
L_REF, D_REF = 130.0, 100.0     # 130 dB a 100 m
D_SKIP, DECAY_DUCT = 250.0, 3.0 # ducto de inversión: inicio y caída (dB/decada)

def L_aire_libre(D):
    return L_REF - 20*ALFA*np.log10(np.asarray(D, float)/D_REF)

def L_inversion(D):
    D = np.asarray(D, float)
    return np.where(D > D_SKIP,
                    L_aire_libre(D_SKIP) - DECAY_DUCT*np.log10(D/D_SKIP),
                    L_aire_libre(D))

La escala es logarítmica: 100 dB son 2 Pa, 115 dB son 11 Pa, 130 dB son 63 Pa. De 115 a 130 dB (15 dB), la sobrepresión se multiplica por 5.6.

5) La curva de atenuación y el cumplimiento

Trazamos el nivel en aire libre contra la distancia, con los umbrales de daño y de quejas y los receptores.

Atenuación del airblast con la distancia: el daño (133 dB) solo dentro de 77 m, las quejas (115 dB) dentro de 378 m; la caseta a 125 dB y el poblado a 99 dB

El airblast cae rápido: el daño (133 dB) solo es posible dentro de 77 m del disparo, y las quejas (115 dB) dentro de 378 m. El poblado, a 1500 m, recibe 99 dB en aire libre: lo oye, pero está muy por debajo del umbral de quejas. En un día normal, no hay problema.

6) Del punto a la carga: el mapa de cumplimiento

La curva anterior responde para una carga fija (500 kg) y dos receptores. La pregunta que de verdad hace el área de perforación y voladura es la inversa: dado un receptor a cierta distancia, ¿cuánta carga por retardo puedo disparar sin cruzar el umbral? Para eso hay que traer de vuelta la distancia escalada cúbica (D / W^⅓) y generalizar el modelo a cualquier carga, no solo a 500 kg:

D_REF, W_REF = 100.0, 500.0   # calibracion: 130 dB a 100 m con 500 kg

def L_aire_libre_W(D, W):
    return L_REF - 20*ALFA*np.log10(D/D_REF) + (20*ALFA/3)*np.log10(W/W_REF)

def L_inversion_W(D, W):
    libre = L_aire_libre_W(D, W)
    skip_level = L_aire_libre_W(D_SKIP, W)
    return np.where(D > D_SKIP, skip_level - DECAY_DUCT*np.log10(D/D_SKIP), libre)

Barriendo distancia y carga a la vez (en vez de un solo receptor) obtenemos un mapa de cumplimiento completo, con los umbrales de daño y quejas como curvas de nivel:

Mapa de cumplimiento del airblast: dos paneles en escala log-log, distancia (50 a 3000 m) contra carga por retardo (10 a 2000 kg), con curvas de nivel en 133 dB (daño) y 115 dB (quejas). En aire libre la curva de quejas es una diagonal simple; bajo inversión térmica la misma curva se quiebra y se desplaza hacia distancias mayores más allá de los 250 m del ducto, reduciendo la carga admisible a igual distancia

De un cálculo puntual a una regla de diseño
El mapa reemplaza "¿cumple este disparo?" por "¿qué combinaciones de distancia y carga cumplen?". En aire libre, la curva de 115 dB es una diagonal recta en escala log-log: el límite de carga crece con el cubo de la distancia. Bajo inversión, la misma curva se quiebra en el D_skip (250 m) y se aplana: más allá de ese punto, alejarse ya no compra tanto margen como en aire libre, porque el ducto reduce la pérdida con la distancia. El mismo mapa sirve para cualquier receptor nuevo, sin recalcular caso por caso.

7) La inversión térmica: el airblast viaja lejos

El escenario cambia bajo una inversión. El ducto atrapa el sonido y reduce su pérdida más allá del D_skip.

Aire libre vs inversión térmica: en aire libre el poblado recibe 99 dB, pero bajo la inversión el ducto lo lleva a 117 dB, por encima del umbral de quejas

La atmósfera cambia el veredicto
El poblado que en aire libre recibe 99 dB (cómodo), bajo inversión recibe 117 dB, +18 dB, y cruza el umbral de quejas. El mismo disparo, con la misma carga y la misma distancia, genera quejas a 1.5 km solo por la atmósfera. Por eso el control de airblast incluye una regla que la vibración del suelo no necesita: no disparar bajo inversión térmica.

Puesto lado a lado, el contraste entre los dos receptores es la clave de lectura: la caseta, cerca del disparo (dentro de D_skip), no cambia con la inversión — el ducto todavía no actúa a esa distancia. El poblado, lejos, es el que paga el efecto atmosférico.

Nivel de airblast por receptor en aire libre y bajo inversión térmica: la caseta de operaciones (150 m) se mantiene en 125 dB en ambos escenarios porque está dentro del radio del ducto; el poblado (1500 m) sube de 99 a 117 dB bajo inversión, cruzando el umbral de quejas de 115 dB

8) El modelo no es isotrópico: el efecto del viento

Los modelos anteriores solo dependen de la distancia: predicen el mismo nivel en cualquier dirección alrededor del disparo. En la práctica, el sonido viaja mejor a favor del viento que en contra — el mismo efecto de refracción que la inversión térmica, pero horizontal y de menor magnitud. Un factor direccional simple lo captura:

DL_VIENTO = 5.0  # dB, amplificacion/atenuacion maxima por efecto de viento

def L_direccional(L_base, theta, theta_viento=0.0):
    """theta=theta_viento -> a favor del viento (maximo); theta opuesto -> en contra (minimo)."""
    return L_base + DL_VIENTO * np.cos(theta - theta_viento)

Aplicamos el factor sobre los dos escenarios ya calculados (aire libre e inversión) para el poblado, barriendo la dirección 0-360°:

Nivel de airblast en el poblado según la dirección del viento, en coordenadas polares: en aire libre el círculo completo (94 a 104 dB) queda siempre bajo el umbral de quejas; bajo inversión térmica el nivel varía de 112 dB en contra del viento a 122 dB a favor del viento, cruzando el umbral de 115 dB según la dirección

La dirección decide, pero solo bajo inversión
En aire libre, el viento mueve el nivel del poblado entre 94 y 104 dB: nunca se acerca al umbral de 115 dB, la dirección no importa. Bajo inversión térmica el rango es 112 a 122 dBcruza el umbral en ambos sentidos. Disparar con el poblado a favor del viento empeora una condición que ya era de riesgo (122 dB); disparar con el poblado a contraviento la revierte (112 dB, de vuelta en cumplimiento). Bajo inversión, la dirección del viento no es un detalle: es la diferencia entre cumplir y no cumplir.

Ninguno de los dos efectos atmosféricos importa por separado en un día normal y sin viento a favor. Es la combinación —inversión que atrapa el sonido, viento que lo empuja hacia el receptor— la que produce el peor escenario, y ninguno de los dos aparece en un modelo que solo mira la distancia.

9) Conclusiones

  • El airblast es la segunda emisión de la voladura, por el aire. Rara vez daña, pero molesta a niveles mucho menores: es sobre todo un problema de relación con la comunidad.
  • Se mide en dB lineales (escala logarítmica: +6 dB duplica la presión) y atenúa con distancia escalada cúbica, no cuadrada como la vibración del suelo. Cae rápido: daño solo dentro de 77 m, quejas dentro de 378 m en aire libre.
  • La atmósfera es el comodín: una inversión térmica forma un ducto que lleva el airblast lejos. El poblado a 1500 m pasa de 99 dB (cómodo) a 117 dB (quejas), +18 dB, sin cambiar la carga ni la distancia.
  • Por eso el control de airblast agrega una regla propia: no disparar bajo inversión térmica, y monitorear el airblast, no solo la vibración del terreno.
  • El viento por sí solo no decide nada en aire libre (el poblado se mueve entre 94 y 104 dB, lejos de los 115 dB de quejas), pero bajo inversión térmica la dirección del viento determina si el poblado queda en 112 dB (sin quejas) o en 122 dB (quejas seguras): la atmósfera y la dirección actúan juntas, no por separado.
  • Cierra la serie de vibraciones cubriendo la emisión que suele originar las quejas: magnitud, mapa, frecuencia, timing y, ahora, aire.

10) Referencias

La refracción atmosférica que describe la Sección 7 es un mecanismo estándar en la literatura de monitoreo de airblast (Dowding, 1985; McKenzie, 1990). El siguiente esquema resume la idea física detrás de esas referencias:

Esquema de refracción atmosférica del sonido: en atmósfera normal la temperatura decrece con la altura y el sonido se refracta hacia arriba, dejando una zona de sombra cerca del suelo; en inversión térmica la temperatura aumenta con la altura cerca del suelo y el sonido se refracta hacia abajo, quedando atrapado en un ducto que lo lleva lejos con poca pérdida

Siskind, D. E., Stagg, M. S., Kopp, J. W., & Dowding, C. H. (1980). Structure response and damage produced by ground vibration from surface mine blasting. U.S. Bureau of Mines, RI 8507. Incluye el criterio de 133 dB para airblast.

Siskind, D. E., Stachura, V. J., Stagg, M. S., & Kopp, J. W. (1980). Structure response and damage produced by airblast from surface mining. U.S. Bureau of Mines, RI 8485. Estudio de referencia sobre airblast, respuesta de estructuras y umbrales de daño y molestia.

McKenzie, C. (1990). Quarry blast monitoring: technical and environmental perspectives. Quarry Management. Discute el rol de las condiciones atmosféricas en la propagación del airblast.

Dowding, C. H. (1985). Blast Vibration Monitoring and Control. Prentice-Hall.

ISEE (2011). Field Practice Guidelines for Blasting Seismographs. International Society of Explosives Engineers.